Desde 1963, con el corazón.

Era diciembre de 1963 cuando nació la primera "Inglesina Baby". Liviano Tomasi, el fundador de una empresa que actualmente exporta en más de 30 países del mundo, era entonces un simple apasionado de coches de carrera. En su laboratorio de Tavernelle, cerca de Vicenza, construía con entusiasmo minivehículos destinados al mundo de las carreras; de los Go-kart pasó a los triciclos para niños y, por último, junto con los hermanos Augusto y Sergio, empezó la aventura en el mundo de los cochecitos.
La empresa conoció un crecimiento rápido y constante. Durante un decenio la producción permaneció centrada en los cochecitos de estilo inglés; después, desde principios del decenio de 1970, se introdujo la primera sillita revolucionaria denominada "Apollo": eran esos años de los primeros viajes al espacio. En el decenio de 1980 y durante todo el decenio siguiente, Inglesina amplió su producción introduciendo también los accesorios. En los últimos años han surgido los sistemas integrados "3 en 1" y, verdadera novedad en el sector, la colección para la casa y para la infancia de altísimo nivel de diseño.